Abrí los ojos. Te vi. Me enamoré
Cerré los ojos. Abrí uno solo, ya no estabas. Busqué, cerré mi ojo. Abrí los dos: Ahí estabas otra vez. Sonreí mientras los cerraba. Luego vi que estabas un poco más lejos. De un salto me puse a tu lado y cerré mis ojos. Los abrí cuando ya no estabas más.
Vi un mar delante de mí. Y vi en el horizonte un borde. Miré mejor, ahí estabas, una imagen algo borrosa, pero eras vos.
Cerré mis ojos. Abrí uno, y no estabas, abrí el otro, seguía sin encontrarte. Los cerré algo triste.
Pasó una nube, sentí que me tapaba el sol, vino la lluvia y vino el viento. Comencé a sentir el sol una vez más.
Abrí mis ojos, no te vi. Te busqué, te busqué. Cerré mis ojos. Poco después algo me dijo que ya era tiempo de abrirlos. ¡Te vi otra vez! Al otro lado del agua.
De alguna manera nos comunicamos. Cerré mis ojos. Los abrí. No estabas más al otro lado. Miré junto a mi, allí estabas otra vez. Me enamoré otra vez. Cerré mis ojos en paz. Los abrí y otra vez te vi al otro lado. Pero te veía bien, y yo también estaba bien. Ambos lloramos. Cerré mis ojos. Los abrí para verte una vez más a mi lado. Luego los cerré. Cuando los abrí me encontré entre nubes. Miré hacia abajo y vi el mar. Los cerré porque tuve miedo.
Los abrí. El mar estaba detrás de mí. Vos estabas delante. Ya no tuve miedo.
Cerramos nuestros ojos, y nos besamos para siempre.